10 errores al comprar un coche de segunda mano y cómo evitarlos
Publicado el 19/02/2026 por autos_moliere
Los errores al comprar un coche de segunda mano son más comunes de lo que parece y, en muchos casos, no tienen que ver con el coche en sí, sino con cómo afrontamos la compra. Entre anuncios atractivos, prisas y ofertas difíciles de comprobar, es fácil pasar por alto detalles que luego se traducen en gastos inesperados, trámites complicados o simplemente una elección que no encaja con nuestro día a día.
En Autos Molière vamos a repasar los fallos más habituales y, sobre todo, qué podemos hacer para evitarlos con un método claro: revisar, verificar y decidir con criterio.
Errores al comprar un coche de segunda mano: los 10 fallos más comunes y cómo evitarlos
Reunimos los 10 errores al comprar un coche de segunda mano que más se repiten y las soluciones prácticas para prevenirlos. La idea es que tengas un checklist mental antes de firmar y comprar con total seguridad.
1) Comprar solo por precio (y nada más)
Es el clásico error. Un coche muy barato puede ser una oportunidad o un aviso. Muchas compras salen mal por centrarse únicamente en el número del anuncio y no en lo que hay detrás: mantenimiento, estado real, historial o garantías.Cómo evitarlo: antes de decidir, hay que poner precio en contexto. Debes revisar historial, kilometraje, estado mecánico, documentación y garantía. Si falta cualquiera de estos pilares, el precio deja de ser barato y pasa a ser arriesgado.
2) No definir necesidades reales y presupuesto total
A veces se compra por impulso: nos gusta el diseño, nos encaja el precio… y luego aparecen los problemas. El coche ideal no es el que más nos emociona en 5 minutos, sino el que encaja con nuestro uso diario y con lo que podemos asumir cada mes.Cómo evitarlo: debes definir unas características básicas. Con esto, evitas comprar un coche que cuesta poco pero mantenerlo cuesta mucho.
Uso principal: ciudad, carretera, viajes largos, trayectos cortos, carga/familia.
Etiqueta ambiental y restricciones si vivimos o entramos a ZBE.
Presupuesto total, no solo precio: impuestos/transferencia, seguro, mantenimiento, neumáticos, y un margen para imprevistos.
3) No revisar el historial del vehículo
Comprar sin conocer el pasado es comprar a ciegas. Hay coches con golpes importantes no declarados, uso intensivo en flota o mantenimientos saltados. Y aunque por fuera parezca que está en perfecto estado, el historial es el que confirma si el coche ha tenido una vida razonable.
Cómo evitarlo: debes pedir siempre un historial verificable. Además, cruza ese historial con el estado del vehículo: un historial limpio debe cuadrar con el desgaste real.
Libro de mantenimiento.
Facturas si existen.
Coherencia de revisiones e ITV.
Informes oficiales (por ejemplo, para ver propietarios, incidencias o cargas).
4) No comprobar el kilometraje real (o no validar su coherencia)
El kilometraje sigue siendo uno de los puntos más sensibles del mercado. Un coche con pocos kilómetros puede ser una compra excelente, salvo que esa cifra no sea real o no esté respaldada.
Cómo evitarlo: debes comprobar el kilometraje con evidencias. Si el interior cuenta otra historia distinta al cuentakilómetros, tienen que saltar las alarmas. Siempre hay que priorizar los vehículos con kilometraje contrastable y trazable.
Registros de mantenimiento y revisiones.
ITV (si aplica) y documentación con fechas.
Coherencia del desgaste: volante, pedales, asientos, botones, manetas.
5) Ignorar la documentación (titularidad, cargas, multas, ITV)
Este error no solo puede costar dinero: puede costar tiempo y dolores de cabeza legales. Comprar un coche con cargas, con una reserva de dominio, con la ITV caducada o con documentación incompleta complica (y mucho) la operación. Si algo no cuadra, se para la compra. En una compra bien hecha, el papeleo está claro desde el principio.Cómo evitarlo: verifica algunas cuestiones siempre antes de pagar.
Titularidad: que quien vende puede vender.
ITV en vigor (o, si no lo está, qué implica y quién asume el coste).
Ausencia de cargas/incidencias administrativas.
Coincidencia de bastidor y datos en toda la documentación.
6) No hacer una revisión mecánica completa
Una inspección visual se queda corta. Hay averías que no se ven: problemas de motor, caja de cambios, suspensión, electrónica, fugas o desgaste avanzado. Y lo que hoy parece un detalle puede convertirse en una factura seria en semanas.
Cómo evitarlo: hay que exigir que el coche haya pasado una revisión mecánica completa antes de la compra. Deben revisarse puntos críticos (frenos, neumáticos, suspensión, pérdidas, diagnosis, estado de la batería, funcionamiento de sistemas electrónicos) y pedir que todo quede claro por escrito cuando sea posible.
7) No revisar el coche en frío
Muchos fallos se delatan al arrancar en frío: ruidos, humo, tirones, arranques perezosos o comportamientos irregulares que desaparecen cuando el motor ya está caliente. Si pruebas el coche recién calentado, puedes pasar por alto pistas importantes.Cómo evitarlo: intenta ver el coche en un momento en que lleve horas parado, o pide que no lo arranquen antes. Debes observar lo siguiente (un simple paso que ahorra sorpresas costosas):
Arranque: si es limpio y estable.
Sonidos: traqueteos, claqueteos, correas.
Humo: color y cantidad.
Ralentí: si tiembla, si sube y baja.
8) No detectar señales de accidentes o reparaciones deficientes
Un coche puede estar en buen estado por fuera y haber tenido una reparación mal hecha. Diferencias de tono en la pintura, holguras, alineaciones raras o soldaduras sospechosas son señales a tener en cuenta. No se trata de demonizar un coche reparado; se trata de saber qué se reparó y cómo.Cómo evitarlo: revisa con calma los siguientes aspectos.
Uniformidad de pintura y ajustes de paneles (capó, puertas, aletas).
9) Probar el coche rápidamente o directamente no probarlo
Una prueba corta rara vez revela vibraciones a velocidad estable, comportamiento del embrague, respuesta de la caja, frenada real o ruidos al girar y pasar baches. Y muchas incidencias solo aparecen en condiciones normales de uso.
Cómo evitarlo: te recomendamos que hagas una prueba de conducción completa.
Frenadas progresivas y una frenada firme (en zona segura).
Maniobras (marcha atrás, giros cerrados).
10) Comprar con prisa, presión o sin garantía clara
La prisa es enemiga de una buena compra. Y si además compramos sin garantía por escrito o sin un vendedor que responda, asumimos todo el riesgo.
Cómo evitarlo: date tiempo para comparar, revisar y decidir. Y, siempre que sea posible, compra con garantía clara y por escrito, condiciones transparentes y un respaldo real tras la entrega. Si algo falla, lo importante no es solo el coche: es el proceso y quién está detrás de la venta.
Evitar estos errores al comprar un coche de segunda mano marca la diferencia entre una compra tranquila y una cadena de imprevistos. Si sigues un método (historial, km, documentación, revisión, prueba y garantía), se reduce el riesgo de forma enorme y tomarás decisiones con datos, no con presión.
Y si quieres hacerlo con la máxima seguridad, en Autos Molière trabajamos para que cada compra sea transparente y sencilla, con vehículos revisados, información clara y el acompañamiento que necesitamos antes y después de elegir.